Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

jueves, 30 de noviembre de 2017

Aquí la culpa la tenemos todos. Por cobardes e imbéciles.


Aquí la culpa la tenemos todos. Por cobardes e imbéciles.
Si es que no puede ser. Mira que lo intento, pero al final pasa lo que pasa. Veo que nuestra seleccionadora Alicia Morell ha realizado unas declaraciones, y me digo a ver por donde sale.
Pienso esperanzado que seguro que aborda temas actuales, y nos hable de la necesidad de que desde la RFEF se respete como se merece a nuestra competición, a nuestras jugadoras y se potencie la liga para que sea más competitiva. De la necesidad de buscar soluciones para que no se tengan que ir tantas jugadoras a otros países a competir. En fin, tantas cosas que le preocupan a nuestro deporte.
El caso es que me pongo a leer la entrevista y me digo: de ésta no pasa. Tal como está el patio, aunque sea con circunloquios y perífrasis deportivas, seguro que nuestra amiga Alicia se moja esta vez, por lo menos la puntita de la zapatilla. Es imposible desperdiciar la ocasión. Aunque sea algo suave. Justicia deportiva. Coraje coño. Como cuando se juega.
Y en ésas, abro la entrevista y me pongo a leer: “el plantel lo conforman las jugadoras más idóneas en un momento determinado, no significa que estén las mejores”. “Hay muchas jugadoras que me gustaría que estuvieran por posición o por estado de forma”  “no he cambiado nada ni ataque ni en estrategias, he intentado trasmitir el carácter competitivo que se le exige a una selección”, Y me imagino a todos sonriendo y moviendo la cabeza como diciendo, lo clava, ha dado en el clavo, como debe ser.
Y lo que son las cosas; España tiene cada día que pasa una competición más débil. Pero está claro, esa es otra historia, esa no interesa.
Y me digo yo: Pues la verdad es que no sé de qué coño me sorprendo. Aquí la culpa la tenemos todos. Por cobardes e imbéciles.
H. Posse

jueves, 19 de octubre de 2017

Seamos claros, a la RFEF les importamos un pepino.

Seamos claros, a la RFEF no le preocupa nada el futuro del fútbol sala Femenino,   no hacen nada por conocer de verdad los problemas con los que tenemos que lidiar día a día clubes y jugadoras. En definitiva, no les importamos nada.

Cuando les informas de nuestras necesidades, de nuestras inquietudes, te das cuenta de que les importamos un pepino. Les da igual.
Por eso, vemos como nos hemos quedado fuera de las ayudas y patrocinios que ha realizado Iberdrola para fomentar y promocionar el deporte femenino, privándonos de la posibilidad de crecer como competición, despojando a clubes y jugadoras de mecanismos de supervivencia.
“Luchar o resignarse”
Estoy convencido de que ante tanta indiferencia, tanto desprecio y tanta falta de respeto a nuestra competición solamente nos queda hacer una trinchera donde refugiarnos y hacer frente a tanta injusticia con mucho más coraje.
 
Ante el trato que llevamos recibiendo históricamente de la RFEF solamente veo dos actitudes posibles, "luchar o resignarse". Hemos mirado para otro lado demasiado tiempo, ha llegado el momento de empezar a luchar. De dar el paso que nunca nos hemos atrevido a dar. Llevamos demasiado tiempo sentados esperando a ver que pasa.
 
A veces luchar por lo que uno cree es necesario.
Porque ¿qué pasaría si todos los clubes y jugadoras decidiésemos parar y luchar unidos por nuestra competición?
 
H. Posse