Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

miércoles, 8 de agosto de 2018

Querido Sr. Daniel López Peinado



Mi nombre es Héctor Posse, soy uno de los que empezaron a colaborar de manera muy directa (miembro del C. Técnico) desde sus comienzos a escribir la brillante historia del Móstoles FS. Un club del que me siento orgulloso por haber sido parte de él y del que guardo grandísimos recuerdos y muy buenos amigos.

Pero mejor vamos al grano. El motivo por el que le escribo Sr. Daniel López Peinado, es porque su reportaje sobre el Móstoles FS. que ha publicado recientemente en su edición digital el diario As es inexacto en varios aspectos fundamentales.

En su reportaje parece desconocer que el futsal femenino existe desde hace muchísimo tiempo. Al parecer usted desconoce que las mujeres también juegan al futsal y que la Ciudad de Móstoles cuenta con un equipo que este verano ha cumplido su 30 Aniversario y que desde la temporada 95-96 milita en la máxima categoría del futbol sala femenino español. Teniendo en su palmares títulos de Campeón de Liga, Campeón de Copa y Campeón de Supercopa.  También cuenta con el honor de tener el Premio Siete Estrellas otorgado por la Comunidad de Madrid y un largo etc. de premios menores… Un club con jugadoras internacionales que han dado y dan renombre a nuestra Ciudad.


Le  anoto el nombre en estas líneas de que equipo le estoy escribiendo para que a partir de ahora conozca de su existencia: Fútbol Sala Femenino Móstoles.

Entiendo que usted olvide hacer referencia a ello cuando dice que: “Móstoles carece de un equipo de nivel desde que descendió el Móstoles F.S.” o que: “Poco a poco el equipo iba creciendo. Un equipo que es el único que ha despuntado en la ciudad. El del futbol sala”. Lo entiendo porque frecuentemente el deporte femenino debe lidiar con personas que como le ha ocurrido a usted olvidan con demasiada frecuencia que el deporte femenino también existe.


Atentamente,
Héctor Posse.





















































jueves, 30 de noviembre de 2017

Aquí la culpa la tenemos todos. Por cobardes e imbéciles.


Aquí la culpa la tenemos todos. Por cobardes e imbéciles.
Si es que no puede ser. Mira que lo intento, pero al final pasa lo que pasa. Veo que nuestra seleccionadora Alicia Morell ha realizado unas declaraciones, y me digo a ver por donde sale.
Pienso esperanzado que seguro que aborda temas actuales, y nos hable de la necesidad de que desde la RFEF se respete como se merece a nuestra competición, a nuestras jugadoras y se potencie la liga para que sea más competitiva. De la necesidad de buscar soluciones para que no se tengan que ir tantas jugadoras a otros países a competir. En fin, tantas cosas que le preocupan a nuestro deporte.
El caso es que me pongo a leer la entrevista y me digo: de ésta no pasa. Tal como está el patio, aunque sea con circunloquios y perífrasis deportivas, seguro que nuestra amiga Alicia se moja esta vez, por lo menos la puntita de la zapatilla. Es imposible desperdiciar la ocasión. Aunque sea algo suave. Justicia deportiva. Coraje coño. Como cuando se juega.
Y en ésas, abro la entrevista y me pongo a leer: “el plantel lo conforman las jugadoras más idóneas en un momento determinado, no significa que estén las mejores”. “Hay muchas jugadoras que me gustaría que estuvieran por posición o por estado de forma”  “no he cambiado nada ni ataque ni en estrategias, he intentado trasmitir el carácter competitivo que se le exige a una selección”, Y me imagino a todos sonriendo y moviendo la cabeza como diciendo, lo clava, ha dado en el clavo, como debe ser.
Y lo que son las cosas; España tiene cada día que pasa una competición más débil. Pero está claro, esa es otra historia, esa no interesa.
Y me digo yo: Pues la verdad es que no sé de qué coño me sorprendo. Aquí la culpa la tenemos todos. Por cobardes e imbéciles.
H. Posse

jueves, 19 de octubre de 2017

Seamos claros, a la RFEF les importamos un pepino.

Seamos claros, a la RFEF no le preocupa nada el futuro del fútbol sala Femenino,   no hacen nada por conocer de verdad los problemas con los que tenemos que lidiar día a día clubes y jugadoras. En definitiva, no les importamos nada.

Cuando les informas de nuestras necesidades, de nuestras inquietudes, te das cuenta de que les importamos un pepino. Les da igual.
Por eso, vemos como nos hemos quedado fuera de las ayudas y patrocinios que ha realizado Iberdrola para fomentar y promocionar el deporte femenino, privándonos de la posibilidad de crecer como competición, despojando a clubes y jugadoras de mecanismos de supervivencia.
“Luchar o resignarse”
Estoy convencido de que ante tanta indiferencia, tanto desprecio y tanta falta de respeto a nuestra competición solamente nos queda hacer una trinchera donde refugiarnos y hacer frente a tanta injusticia con mucho más coraje.
 
Ante el trato que llevamos recibiendo históricamente de la RFEF solamente veo dos actitudes posibles, "luchar o resignarse". Hemos mirado para otro lado demasiado tiempo, ha llegado el momento de empezar a luchar. De dar el paso que nunca nos hemos atrevido a dar. Llevamos demasiado tiempo sentados esperando a ver que pasa.
 
A veces luchar por lo que uno cree es necesario.
Porque ¿qué pasaría si todos los clubes y jugadoras decidiésemos parar y luchar unidos por nuestra competición?
 
H. Posse
 
 
 

martes, 12 de abril de 2016

Entrenamos en un tuit

"La paciencia es un árbol de raíces amargas, pero de frutos muy dulces"
"Rápido", "de prisa", "inmediato", "ahora"... son expresiones cotidianas en los tiempos que corren. La impaciencia es, quizás, la característica más significativa que define nuestro día a día. Todo se basa en "aquí y ahora"; ya no hacemos planes a medio plazo y mucho menos a largo plazo. Y, por supuesto, esto también ocurre en la formación de nuestras jugadoras más jóvenes.
 
Hoy, en las sesiones de entrenamiento, todo es impaciencia, todo superficial.  Bien se podría decir “Entrenamos en un tuit” por nuestra capacidad de querer condesar todo en una sola sesión, todo en un solo ejercicio.
 
Queremos enseñar tan deprisa que incluso tenemos la tendencia, algo absurda, de creer que cuanto más complejos e indescifrables  sean los ejercicios mas rápido se aprenderán los conceptos del juego. Queremos enseñar música sin saber leer las partituras. Les ponemos el Quijote en las manos antes de enseñar a leer. “Rápido”, “de prisa”, “inmediato”, “ahora”, que cada fin de semana nos piden resultados.
 
La impaciencia en la formación de las mas jóvenes solo puede generar desencanto, frustración, agresividad, depresión. Necesitamos una formación que deje de lado lo inmediato. Formar jugadoras significa dotar de las herramientas (técnica, táctica, físico, psicológico, destrezas, habilidades) necesarias para poder afrontar su progresión como jugadoras, para saber adaptarse a situaciones cambiantes, y eso es un proceso de largo recorrido.
 
Fdo. H.Posse

domingo, 27 de marzo de 2016

RADICAL E INTRANSIGENTE. No más mentiras piadosas

No más mentiras piadosas
La gran mayoría de los clubes femeninos no tenemos ni queremos tener tiempo para reflexionar y cuestionarnos nuestra función y nuestro funcionamiento. Lo único que nos interesa es ganar. El objetivo vital es ganar, un comportamiento totalmente legítimo y comprensible.  Todo  lo  demás nos trae sin cuidado.
 
Somos competitivos, ambiciosos y codiciosos. Y lo somos porque creemos que ésta es la mejor manera de sobrevivir. Estamos tan obsesionadas con el corto plazo, que nos convencemos a nosotros mismos de que no podemos permitirnos el lujo de preguntamos para qué sirve lo que hacemos. Ni siquiera pensamos sobre cuál es el impacto real que tiene sobre nuestra sociedad más cercana.
¿Para qué queremos que sirva lo que hacemos? ¿Cuál es nuestra razón de ser?
Somos como somos y perdemos de vista lo fundamental, lo que realmente importa: existimos, jugamos y competimos para lograr “LA IGUALDAD REAL”. Y por igualdad no me refiero a conceptos etéreos que poner en un díptico o enmarcar en una pared.
“LA IGUALDAD REAL” debe ser la brújula interior que nos permita tomar decisiones alineadas con nuestra conciencia como clubes. Sólo por medio de este "autoconocimiento" podemos descubrir nuestro verdadero propósito.
La paradoja es que a pesar de nuestros esfuerzos por sobrevivir, funcionamos de tal modo que estamos condenados a desaparecer. La ignorancia de no saber nuestra razón de ser y la inconsciencia de no querer saberlo nos lleva a huir de lo único que puede salvarnos: LA LUCHA POR LA IGUALDAD REAL.
Los clubes femeninos debemos ser RADICALES E INTRANSIGENTES con  todo aquello que se refiere a nuestra esencia. Los árboles no pueden renunciar a sus raíces, al canal por el que reciben el alimento para crecer. Nosotros, los clubes femeninos no podemos renunciar a nuestra razón de ser, conseguir de manera innegociable LA IGUALDAD REAL.
 
Fdo. H. Posse 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

ÉSTA ERA NUESTRA HISTORIA

Así retrató la prensa brasileña el 0 a 6.
Una cosa es no aparecer deprimidos después de no jugar la final. Otra muy distinta es festejar a bombo y platillo un tercer puesto.
Al leer o escuchar comentarios como "hay que estar contentos" o "somos terceras hay que festejar" o “enhorabuena”, pienso… "no entiendo nada".
¿Estaré equivocado? No, para nada. Esto no es “hockey hielo” o “rugby americano” ¡Esto es fútbol sala! Y España, por historia y calidad tiene que aspirar a mucho más.

Vanesa, Rosa, Yaiza, Sarah, Sofi. Patri Chamorro, Mamen, Susana (Palmi) y Eva Manguan
Esta parece ser la época de los festejos simulados. Ese “fervor impostado” a  que nos han ido acostumbrado. Se pierde y sin embargo, se festeja igual.
¿Quién me lo iba a decir a mí?, voy a echar de menos el rigor crítico, (también es verdad que nunca autocrítico) del Seleccionador Venancio López.

En nuestro deporte, ante el asombro de no sé si muchos o pocos, tras 6 Torneos Mundiales jugados seguimos festejando independientemente del lugar en que quedemos clasificados. Es muy preocupante como se ha ido disfrazando de victoria lo que hasta hace unos años sería como mínimo una gran decepción para todos los integrantes de la Selección.

Nuestras jugadoras tras el 0 a 6.


¿Será posible que se haya instalado esa forma de actuar dentro de nuestro futsal, dentro de nuestra selección? Y lo que es peor aún, ¿éstos festejos demuestran que debemos dejar de pensar que somos una selección grande que debe jugar siempre a campeón?

Yo particularmente, cuando oigo hablar de “cambiar la historia”, pienso que lo que deberíamos hacer y cuanto antes, es “recuperar nuestra historia” y esto pasa por no “festejar derrotas” o “aplaudir” todo lo que no sea jugar la final. 

Esta era nuestra historia.
Brasil 0 España 6
Noviembre 2005


miércoles, 30 de septiembre de 2015

El #womenplayfutsalfifa como una sucursal del Edén

Hace pocos días se celebró el día del #womenplayfutsalfifa
Sé que tengo la partida perdida, sé que mis mensajes van contracorriente, Vivir en minoría es farragoso. 
Yo no me meto en el tema de que no haya que luchar por conseguir competiciones oficiales, por supuesto, claro que sí. Lo creo desde hace muchísimo tiempo. Lo curioso, es que en todo este proceso del #womenplayfutsalfifa por la consecución de las competiciones oficiales a nivel de selecciones, nuestros responsables se olviden de nuestro querido y maltrecho futsal nacional.
Nuestro deporte anda muy calladito para las cosas de comer, las de casa, las nuestras… y lo que es más genuino, inmersos en un silencio revelador que muestra hasta qué punto nos distraemos mirando el dedo y no la luna.
Siempre he respetado a los que luchan por mejorar nuestro deporte y me parece que es tan lícito luchar por las competiciones oficiales a nivel internacional, como luchar por la salud y el nivel de nuestra competición nacional. Diría que no son incompatibles. Incluso pienso que deberían ir siempre de la mano.
Otra cosa muy distinta son los responsables de mi querida RFEF que militan en esta nueva secta que vende el #womenplayfutsalfifa como una sucursal del Edén y por oscuros intereses, (no quisiera pensar que económicos y personales), se olvidaron hace tiempo del #womenplayfutsalspain .
No hay dinero para la copa de ocho, no hay dinero para campeonatos territoriales oficiales en todas sus categorías, no hay dinero para crear las tan publicitadas selecciones inferiores, no hay dinero para la ayuda y el fomento de la cantera, en definitiva no hay dinero para el sala femenino, como siempre, no hay dinero para quien no tiene dinero.

Eso sí, cada vez tenemos más profesionalizada la selección y mas abandonada y maltratada la competición nacional. El #womenplayfutsalspain es conducido hacia un espacio cerrado, un callejón sin salida, lo demás es coser y cantar. Curioso verdad.
H.Posse

miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿Cómo manejar los afectos con tus jugadoras?



Guardiola:Todo lo que hago en mi vida es para que me quieran. Esto es lo que persigo en mi trabajo. Al final, un jugador no se siente mal porqué no juegue, sino porque piensa que su entrenador no le quiere
Mourinho: Soy feliz, ahora tengo un grupo al que quiero. Y es importante que me sienta feliz con los que me rodean, es algo que eché de menos por un tiempo”
Bielsa:No me quieras porque gané. Necesito que me quieras para ganar
Cesc:Volví a Londres porque intento estar siempre en los sitios donde me siento querido y soy feliz
Ayer, tomando un café, me preguntaron: ¿Por qué no quieres entrenar?
Recuerdo que cuando inicié mi carrera como entrenador una de las grandes preocupaciones que tenía era: ¿Cómo manejar los afectos con las jugadoras?
Esa “distancia óptima” que me permitiera crear cierto vínculo pero al mismo tiempo poder “entrenar con objetividadCon el tiempo he descubierto que los afectos con las jugadoras son “inevitables”, que no se pueden medir o racionalizar y que es imposible anticipar cómo se desarrollarán. Pero lo que he aprendido con mayor contundencia es que sin la solidez de un vínculo de cariño me resulta muy difícil entrenar.
Sé que muchos piensan que cuanto más distancia mejor para entrenar, pero en mi experiencia podría afirmar que es justamente lo contrario. Yo creo que el vínculo de afecto y de cariño motiva a las jugadoras y al entrenador. Crea lazos de compromiso sólidos y lleva a una honestidad deportiva que pocas veces se puede lograr cuando el vínculo no se establece.
Por supuesto que los vínculos de afecto no impiden la puesta de límites, por el contrario, entrenar implica poder ponerlos y sostenerlos.
¿Cómo podemos entrenar sin sentir afecto y cariño por nuestras jugadoras? ¿Cómo podemos entrenar tratando a nuestras jugadoras como simples dorsales sin identidad? ¿Cómo podemos entrenar sin sentirnos queridos por el grupo?
Estas preguntas me llevan siempre al mismo lugar…  No puedo entrenar”

H.Posse

Orgullosos.... Yo me pregunto , ¿de qué?


En la base ganar no debería ser el primer objetivo
A menudo escucho a los entrenadores de base comentar lo orgullosos que están de que sus equipos ganen todos los partidos, que son los mejores, que ganan todos los títulos, todas las copas
Sin embargo, sería tan maravilloso que se sintieran igual de orgullosos, si sus jugadores aprendieran a compartir, a defender a sus compañeros que juegan menos, a expresar sus emociones con respeto, a saber cuidar y cuidarse, a comunicarse, a escuchar, a respetar a los rivales y compañerasa tantas cosas y no tan solo a ganar.
 
H.Posse

martes, 15 de septiembre de 2015

Cansado de escuchar la misma canción: Niñas con muñecas y niños con balón


Eduquemos sin prejuicios sexistas

Cansado de escuchar la misma canción: Niñas con muñecas y niños con balón. Tonos rosas para ellas y azules para ellos.
Todavía siguen intentando convencernos que el sexismo es natural, que las niñas van a las muñecas y que prefieren los modelos más feminizados, y los niños el balón.
Detrás de todo esto lo único que hay es mucho marketing y mucho interés económico, promoviéndose, a través de la televisión, los anuncios, los juguetes, etc, una socialización primaria a toda la infancia que está muy segregada en función del sexo, sobre todo y por desgracia para las niñas.
 

  • No hay juguetes de niñas o niños. Evitemos que se transmita esta idea.
  • No hay colores de niños o niñas
  • Potenciemos la igualdad en la participación y el desarrollo de sentimientos y afectos, sin diferenciación en niños y niñas.
  • Eduquemos a nuestros niños para resolver problemas de forma positiva, constructiva y creativa y libre de prejuicios sexistas.
 
 

     

     

    lunes, 7 de septiembre de 2015

    Volver a la copa de ocho equipos y a cargo de la RFEF

    Comité Nacional de Fúbol Sala
    Para tener alguna opción de victoria frente a un oponente hay que confiar en nuestra voluntad de obtenerla. Si ya planteamos retirarnos de la mesa en cuanto nos canten las cuarenta, para eso, joder, ni se baraja.
    Una estrategia es una concatenación de operaciones simples, ninguna de las cuales es determinante para alcanzar un objetivo, pero todas juntas y debidamente relacionadas, conducen a él. Requiere planificación y estudio. Por ejemplo una partida de ajedrez se empieza a gestar con el primer avance de un peón.
    Lo primero que debemos preguntarnos es, que objetivo queremos conseguir y si, realmente, queremos conseguirlo. Quiero creer, llegados a este punto, que todos los actores que conformamos el futbol sala femenino perseguimos, con nuestras acciones, una defensa de los derechos e intereses de nuestro deporte.
    Parece evidente que ninguna acción aislada, por sí misma, va a llevar a este objetivo. Ni la ACFSF por un lado, ni la AJFSF por otro reconducirán el rumbo de las agresiones que sufre nuestro deporte por parte de nuestros responsables dentro de la RFEF.
    Por lo tanto, si la mayor fuerza que el fútbol sala femenino va a ser capaz de oponer son acciones aisladas, mejor no ir a la guerra. No se puede presentar batalla dejando claro que nuestros esfuerzos van a ser limitados. Y aquí tenemos la primera debilidad del fútbol sala femenino, nadie, ni los más optimistas, confían hoy día en la victoria. Las manifestaciones y la unión es poca.
    Existe un problema; no jugamos en terreno neutral, estamos tras las líneas enemigas, ya que el campo de batalla, que son las competiciones y el entramado federativo, pertenecen a la RFEF.
    Es por ello que el primer paso sería empezar a preparar la batalla, establecer redes de solidaridad entre todos los que conformamos el fútbol sala femenino, y prepararnos para una lucha que se presume larga.
    A partir de esta línea, es sólo una sugerencia, un esbozo de lo que podría ser una estrategia para obligar a la RFEF a escuchar y a defender nuestra competición, a nuestros clubes y a nuestras jugadoras, mejorando, y no debilitando, la protección de nuestro deporte.
    Lo primero, debemos tener un objetivo claro, un territorio a conquistar y por el cual nos partamos la cara hasta conseguirlo. “Volver a la copa de ocho equipos y que además corra a cargo de la RFEF” y que conste que me parece un objetivo demasiado poco ambicioso y mínimo. Pero sería un primer objetivo.
    A partir de aquí empezaría mi plan de batalla, ciertamente sería mejor cualquier otro. Pero como nadie propone nada, puedo asegurar que, el mío, de momento, es el mejor.
    Habría que empezar pidiendo cuentas detalladas de cuanto le constaría asumir la copa de ocho a la RFEF, hasta el último céntimo para saber en cuanto valoran la importancia de nuestra competición.

    Este debería ser nuestro primer movimiento de peón.

    Es posible, si se quiere es posible, claro que hay esperanza, pero debemos estar todos, o la mayoría, a una. Ahora solo nos queda hacerlo realidad. 
    Fdo. H. Posse

    miércoles, 15 de julio de 2015

    ¡¡Hoy no tengo ganas!!

     
     
    Siempre hemos tenido tendencia, a la hora de las modas metodológicas, en oscilar entre opciones totalmente opuestas. Del sacrificio y esfuerzo a la hora de entrenar, hemos pasado a la necesidad de que nuestras jugadoras tengan todo de manera fácil y cómoda con el menor esfuerzo y sacrificio posible.
     
    Sí, hoy en día el objetivo es que “las jugadoras obtengan todo de manera fácil y cómoda”. Da igual que aprendan mucho o poco, el objetivo es que no sufran, no vaya a ser que se puedan ir a otro equipo. Y, es por ello que se aboga por desterrar todo lo que suponga cualquier tipo de presión a las jugadoras. No se trata de que aprendan, se trata de priorizar una emoción positiva frente a cualquier situación. Y, por ello, qué mejor que eliminar cualquier traba de esfuerzo y disciplina que pueda molestarlas.
     
     
    Yo no creo que evitar el sacrificio y el esfuerzo y dar todo a las jugadoras deba ser el objetivo final de una educación deportiva, ni como club ni como deportista. Creo más bien que debemos educar/entrenar a deportistas. Jugadoras que, lamentablemente, no siempre van a conseguir todo de manera fácil. Hay momentos para no ser feliz. No es malo. Es simplemente una necesidad de ese guión marcado en la vida de un deportista, de una jugadora.
     
    No hay nada peor que la frustración que sientes cuando algunos se empeñan en exponer a las jugadoras a la incapacidad de superar sus fracasos. Fracasar no es malo. El aprendizaje tiene su parte de esfuerzo e incomodidad por muchas estrategias y herramientas que ideemos. 
     
    Prescindir de esa parte es hacer un flaco favor a las jugadoras. No se lo merecen. Sinceramente, alguien debería pensar en ellas antes de permitirles estar sometidas a un estado de falsa comodidad permanente. Que el deporte, como la vida real no es un conjunto de nubes de algodón y situaciones maravillosas. 

    martes, 14 de julio de 2015

    ¿Nos contarán algún día quién parió tan estúpida idea?


     
    Había una muchacha que siempre cruzaba por debajo de un balcón y todos los días le caía agua encima. La primera vez pensó que era casualidad. La situación se repitió varios días. Y siempre lo mismo. Hasta que un día, el quiosquero de la equina, le dijo "solo sucede cuando pasas tu. Intenta bajar por la otra acera. Sería mejor, que el agua que cae te la tiran a ti. No es casualidad: Piénsalo"
    Al futsal femenino le viene sucediendo lo mismo en los últimos tiempos con la RFEF. En estos próximos días saldrán las normas reguladoras y volverán a echarnos agua encima con "La Puta Copa de Cuatro". ¿Nos contarán  algún día quién parió tan estúpida idea?
     
    El Futsal femenio está mal  y todos nosotros hace años que no estamos a la altura de las circunstancias. Pero no es novedad ni digo nada nuevo. El presente y el futuro del Futsal Femenino también se juega en los despachos, aunque cueste creerlo. Pero nosotros hemos cometido el pecado más grande, estar cada vez más divididos.
     
    Como al comienzo del escrito. Si nos “joden” siempre igual, es porque nosotros somos los responsables de que esto pase. Lo que pasa no es casualidad.
     
    El agua caerá otra vez del balcón y si nos vuelve a mojar, la culpa será nuestra.

    lunes, 29 de junio de 2015

    A veces uno se aburre demasiado

    Tenemos a un grupo de niñas correteando por la pista, jugando con la pelota, regateando, pasando y conduciendo el balón. Jugando, riendo, disfrutando.
    De repente les avisamos con una estridente voz de que el tiempo de “jugar” ha terminado. Les ponemos en círculo en el centro de la pista, y comenzamos el entrenamiento con una larga charla. Les decimos como se regatea, como se pasa el balón o como se conduce.
    Les señalamos una determinada jugada para que observen los esquemas. Y si observamos que alguna se “distrae” mirando a la pelota, le reprendemos, sacamos los balones de la pista y comenzamos el entrenamiento. 
     
    Y como cualquier otro día, empezamos el entrenamiento convencidos de que la realidad del juego la podemos descifrar entre las páginas de los libros y una pizarra.
     

    martes, 23 de junio de 2015

    "RFEF- JUGADORAS" Se necesita algo más que una renovación de chapa y pintura

     
    La RFEF está en crisis, la selección femenina está la primera de la cola, de una fila muy larga, que para mi desgracia cierra el futsal femenino.
    Ha sonado el despertador y el susto ha sido mayúsculo para más de uno. Tal vez ha llegado el momento de renovar la RFEF para que no sufra con los vientos libertarios que se esperan.
    La revisión de la masculinidad obliga a no saltarse la asignatura de la igualdad. Ya es hora de que las secciones femeninas saquen la cabeza y se les dé bola con el mismo rigor y énfasis con el que se trata a las masculinas.
    Ya está bien de tanto reverenciar a los poderosos y de ningunear a las oprimidas. Empieza a quedar muy obsoleto el traje de PAPA FEDERACION, que se lía a repartir bofetones y besos dependiendo de las circunstancias.
    Debemos acabar con los tiempos de los discursos en las grandes ocasiones, de ser voceros (seleccionadores femeninos) de  un  patriarcado rancio que aunque se cae a trozos sigue siendo muy rentable.
    A los RFEF le falta reflexión sobre su nueva condición, convencimiento para romper el corsé tan arraigado durante tantos años y la brújula para orientarse en estos nuevos tiempos.
     

    domingo, 21 de junio de 2015

    Los Cursos de Entrenadores y el “Pensamiento Único”


    Estoy en una etapa de mi vida en donde no es necesario andar con eufemismos y por eso lo mejor es poder decir lo que una piensa.

    Vamos a la historia. Algo me dice que estamos frente a un grave problema. Mientras nos llenamos la boca de “frases hechas” del tipo “hay que formar jugadoras que interpreten el juego, que lo entiendan”; “hay que enseñar a pensar”; “hay que desarrollar la creatividad en el juego”, tenemos como contrapartida una manera de formar entrenadores “encorsetados” en una línea única de pensamiento.
    Enseñar a futuros entrenadores implica darles herramientas conceptuales y prácticas para que puedan tomar sus propias decisiones. Cuando los formamos, tenemos la obligación de mostrarles que existen opciones y que el conocimiento no es ni único ni monolítico.
    No logro entender qué tiene de malo que los futuros entrenadores interpelen al profesorado que los forma con un pensamiento diferente: no comparto que deban tener un pensamiento homogéneo.
    Prefiero el debate frontal y respetuoso con argumentos, que la desautorización por no seguir a pies juntillas la adhesión cuasi religiosa a corrientes metodológicas de cómo se debe entrenar.
     
    Los cursos de formación de entrenadores deberían ser promotores de espacios de discusión, investigación y reflexión, debieran ser los lugares de donde surjan nuevos enfoques y no meros repetidores del mismo “dogma de fe”.