Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿Cómo manejar los afectos con tus jugadoras?



Guardiola:Todo lo que hago en mi vida es para que me quieran. Esto es lo que persigo en mi trabajo. Al final, un jugador no se siente mal porqué no juegue, sino porque piensa que su entrenador no le quiere
Mourinho: Soy feliz, ahora tengo un grupo al que quiero. Y es importante que me sienta feliz con los que me rodean, es algo que eché de menos por un tiempo”
Bielsa:No me quieras porque gané. Necesito que me quieras para ganar
Cesc:Volví a Londres porque intento estar siempre en los sitios donde me siento querido y soy feliz
Ayer, tomando un café, me preguntaron: ¿Por qué no quieres entrenar?
Recuerdo que cuando inicié mi carrera como entrenador una de las grandes preocupaciones que tenía era: ¿Cómo manejar los afectos con las jugadoras?
Esa “distancia óptima” que me permitiera crear cierto vínculo pero al mismo tiempo poder “entrenar con objetividadCon el tiempo he descubierto que los afectos con las jugadoras son “inevitables”, que no se pueden medir o racionalizar y que es imposible anticipar cómo se desarrollarán. Pero lo que he aprendido con mayor contundencia es que sin la solidez de un vínculo de cariño me resulta muy difícil entrenar.
Sé que muchos piensan que cuanto más distancia mejor para entrenar, pero en mi experiencia podría afirmar que es justamente lo contrario. Yo creo que el vínculo de afecto y de cariño motiva a las jugadoras y al entrenador. Crea lazos de compromiso sólidos y lleva a una honestidad deportiva que pocas veces se puede lograr cuando el vínculo no se establece.
Por supuesto que los vínculos de afecto no impiden la puesta de límites, por el contrario, entrenar implica poder ponerlos y sostenerlos.
¿Cómo podemos entrenar sin sentir afecto y cariño por nuestras jugadoras? ¿Cómo podemos entrenar tratando a nuestras jugadoras como simples dorsales sin identidad? ¿Cómo podemos entrenar sin sentirnos queridos por el grupo?
Estas preguntas me llevan siempre al mismo lugar…  No puedo entrenar”

H.Posse

No hay comentarios:

Publicar un comentario