Yo
soy muy de los perdedores. Siempre
lo he sido; me siento identificado con ellos desde que tengo uso de razón. No
sé muy bien por qué, pero es así. Imagino que será porque en el deporte
como en la vida pierdes y vuelves a perder y pierdes una vez más. Se pierde
mucho mas que se gana. Quizás
también por mi manera de entender el mundo e identificarme mucho mas con el
dolor y la injusticia que ves día a día.
Barrio, sentimiento y tradición
Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!
martes, 10 de febrero de 2015
lunes, 9 de febrero de 2015
... Y jugamos por una ciudad mejor
viernes, 6 de febrero de 2015
A veces, en lo más alto del “éxito” te puedes sentir muy solo.
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| Esclavos del perfeccionismo |
A
veces, resolver un problema solo quiere decir comprenderlo y aprender a
vivir con ello de manera creativa, positiva o constructiva.
Uno
de los problemas para mí más importantes dentro de un club, o de un equipo es la
búsqueda de la perfección. O mejor dicho, el perfeccionismo.
Curiosamente
el perfeccionismo esta muy bien considerado por todos. En el ámbito deportivo,
por ejemplo, ser un dirigente, ser una jugadora o un entrenador perfeccionista está
muy bien visto. Incluso se suele destacar este rasgo de personalidad como principal
virtud.
jueves, 5 de febrero de 2015
Cicatrices emocionales.
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| Disfrutar del Juego |
Hoy
quiero escribir sobre las niñas que empiezan a jugar y de una manera especial a
aquellas que herimos emocionalmente.
Cuando
hablamos de las niñas que empiezan a jugar, pensamos que son felices por el
sólo hecho de jugar, y considero que así debería de ser, pero para muchas niñas,
yo me pregunto ¿es realmente así? Desde mi experiencia personal descubro que
existen niñas que sufren, y al preguntarme ¿por qué? la respuesta es diversa,
pueden ser varias causas o factores.
lunes, 2 de febrero de 2015
El lado oscuro
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| ¡Que la fuerza te acompañe! |
Hay
jugadoras y jugadoras, claro. Las hay que te ganan desde el primer día.
Atentas, trabajadoras, capaces y responsables, que muestran un increíble
interés por todo lo que dices. Llegan puntuales a los entrenamientos. Siempre
bien uniformadas a la hora de entrenar o viajar. Respetan a sus compañeras y
siempre están dispuestas a ayudar. Son prudentes, educadas y, por supuesto, el
móvil lo apagan en las comidas y en las charlas de vestuario. En fin, un lujazo.
Luego
están las otras, el lado oscuro.
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