CONVERSACIONES DE VESTUARIO
- Mister, es que tu entrenamientos son muy aburridos…
- ¿Y?
- ¿Tendrías que cambiarlos, no?
- ¿Por qué?
- Para que nos divirtamos.
- ¿Y por qué yo tengo que divertiros? ¿Dónde lo pone?
- Pues no serás un mister guay…
- Pufff, que miedo. No podré dormir esta noche.
- Fulanito sí que lo hace bien.
- Lo celebro, cada uno tiene su estilo.
- Si fuesen más divertidos le pondríamos más ganas y entrenaríamos mejor.
- Si le pusierais más ganas entrenaríais mejor y seguramente mis entrenamientos serían la releche de divertidos. ¿No veis que ya nacisteis aburridas?
- Jo, mister, no hay quien te convenza.
- ¿Y a vosotras?
No hay comentarios:
Publicar un comentario