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| ¡Sentirse valioso!, ¡sentirse querido! |
Hay
un conocido principio pedagógico que dice que: “Las expectativas que tiene un
docente sobre sus alumnos casi siempre se acaban cumpliendo”.
Ayer,
alrededor de las siete de la tarde tuve dos reuniones, una reunión con los técnicos del club para tratar distintas cuestiones tanto deportivas como metodológicas. Y después con las jugadoras infantiles y cadetes del club.
No
sé si debido a las dos reuniones de ayer, o por azar divino del destino, esta
mañana me ha venido a la cabeza la idea de escribir algo sobre “el síndrome del niño invisible” pero llevándolo lógicamente al ámbito deportivo y mas en concreto al ámbito en la formación de jóvenes jugadores/as.