Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

lunes, 26 de enero de 2015

Cerrad los ojos e imaginad un entrenamiento de futsal...

El sonido en el entrenamiento
Si alguno de vosotros ha imaginado una cancha de juego con el entrenador dirigiendo el entreno y con ruido, voces por todos lados, y la inmensa mayoría hablando entre sí, a mi entender ¡Tenemos un problema! Y si encima alguno ha visualizado jugadoras paradas, sin hacer nada excepto hablar entre ellas, el asunto empieza a ser muy serio. 


Os tengo que confesar que a mí me dan mucho miedo los entrenamientos en los que existen demasiados ruidos, todos hablando a la vez, la mayoría de las veces a voces. Este ruido en los entrenamientos me recuerda demasiado al de las discotecas donde cada uno habla con el de al lado, nadie se entera de nada y lo único que se oye es mas ruido.

Prefiero los entrenamientos donde lo que mas se oiga sea, el rechinar de las zapatillas en el parquet, el sonido del balón al ser golpeado (tac-tac), alguna que otra voz que centre el entreno, bien sea de jugadoras o cuerpo técnico. En definitiva, que se oiga "el sonido del equipo".  Cada equipo tiene el suyo, solamente tenéis que observarlo y lo comprobareis. 

Claro que un entreno es algo vivo, que se mueve, que se transforma, pero eso no significa que deba sustentarse en voces, gritos, risas y cháchara innecesaria que nos aleje del "sonido como equipo".

No me parece mal que de vez en cuando el caos se apodere de la actividad de un entreno, (incluso hay momentos en los que es muy necesario), pero de ahí a convertirlo en algo normal durante toda la sesión hay mucha diferencia.

Soy de los que creen que un equipo debe aprender a entrenar escuchando el silencio para poder escuchar y crear su sonido como equipo. 

O tal vez no!! 

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