Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

jueves, 1 de enero de 2015

Jodidos chivatos


Yo fui de esa clase de chico que se iba a dormir el 5 de enero con la tranquilidad de saber que había sido buenos durante todo el año.  

Hasta los ocho años mi mundo estaba en orden, todo estaba en su sitio. Había que ser bueno porque había recompensa. Y sobretodo uno era feliz esperando la llegada de Los Reyes Magos. En mi caso, el Rey Gaspar, que era el que me traía los míos decían mis padres.

Todo va bien hasta que los chivatos empiezan a joder la marrana y a malmeter voceando a los cuatro vientos que los reyes son los padres.
El mosqueo esta servido y zas, te enteras que los Reyes Magos no existen, que son un bulo, que son Mamá y Papá los que traen los regalos. 

A partir de aquí es cuando todo empieza a complicarse.

Prestas atención varios días antes del 6 de enero y comienzas a unir cables; padres por la calle, cargados de bolsas de “juguetes”… -¡Qué cabrones! - Entonces es cierto, menudo engaño.

A los ocho años me enteré que los Reyes Magos eran Mamá y Papá. Hoy en día sigo teniendo muchísimas dudas de si Dios existe o no.

Pero lo que sí sé, es que el 5 de enero me iré a dormir con la tranquilidad de saber que he sido bueno, y de que mi "Pepito Grillo", me sigue acompañando desde aquellos maravillosos 8 años ... 

  • Para no perderme en el camino. 
  • Para que no me tengan que despertar el 6 de enero. 
  • Para no necesitar motivos para sonreír. 
  • Para seguir queriendo ser un super héroe.
  • Para seguir salvado con... “por todos mis compañeros”.
  • Para seguir denunciando tanta pobreza, tanta injusticia, tanta indignidad, tantas miserias y tantas guerras.... 
Bueno a todo esto vamos con la carta.
Queridos Reyes Magos:

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