Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

martes, 20 de enero de 2015

Tú mueves, chaval


-Tú mueves, chaval.  Es la frase final de la escena de la película El indomable Will Hunting.

Todos llevamos una máscara por la vida. Dentro de un equipo no podía ser diferente. Detrás de la jugadora prepotente y de la listilla, de la tímida, de la agonías, de la gris que se parapeta entre el grupo, hay una armadura que protege del verdadero yo de cada uno.

Tenemos miedo a desvelar los verdaderos sentimientos, los verdaderos objetivos en la vida, nuestras pasiones y nuestros talones de Aquiles. Yo también llevo mi máscara, no soy un ser aséptico ni inocuo, cuando interacciono con los jugadoras me protejo, en el fondo tengo su mismo miedo, el que descubran verdaderamente quién soy. 

Los puristas me dirán que eso es la intimidad y que me ciña a lo establecido y a lo deportivo. Yo que tengo poco de purista (aunque cumplo lo establecido muy a mi manera) les respondo que dentro de un equipo las máscaras siempre estorban.

-Yo no aprendo nada de alguien que no me fío.
-¿Y tú?

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