Barrio, sentimiento y tradición

Si alguien me preguntara ¿a que huele un vestuario? Le diría que huele a sonrisas, a lágrimas; a sacrificio, a esperanzas, a sueños, a dolor. Le diría que, ¡¡Huele a Vida!!

lunes, 29 de diciembre de 2014

¡Que cabrones, como si fuera fácil y sencillo!

Buscando mi voz interior


- SE ORIGINAL.

- ... Claro, no te jode, como si fuera tan fácil. 

Y si quieres ligar ya sabes: sé alto, guapo, simpático y elegante. ¿Pero quién coño puede seguir estos  consejos?

viernes, 26 de diciembre de 2014

En nuestra desesperada búsqueda de la norma, asesinamos la excepción


Nuestra enfermiza obsesión por encerrarlo todo en gráficas y estadísticas

Intentaré explicarme de la mejor manera posible. 

Cuando clasificamos a las jugadoras por (minutos, goles, recuperaciones, perdidas…) pretendemos abarcar la realidad total atendiendo a un reducido número de variables. Y esto nos lleva a buscar desesperadamente similitudes, al tiempo que minimizamos y obviamos las diferencias.

martes, 23 de diciembre de 2014

¡¡El selecto club de los mafiosos!!

El selecto club de los mafiosos

Un pacto exige lealtad. Las reglas del juego son imprescindibles para jugar. Los tramposos deberían quedar al margen, pero… ya sabemos todos que ésto no suele ser así.

Si por algún casual leéis la República de Platón, podéis ver que define el contrato social como un pacto entre egoístas racionales.
Rousseau lo defendía precisamente por eso, porque en teoría debía ser un dique seguro contra la ley del más fuerte

Qué puta mentira

jueves, 18 de diciembre de 2014

La intimidad del vestuario

La intimidad del vestuario

Hoy rescato un escrito de hace bastantes años.

Discutir, enfadarse, hablar, cualquier cosa menos el Silencio, el peor enemigo de un vestuario es “El SILENCIO”

El vestuario es el hogar del equipo, es su lugar más íntimo, donde se viven buenos y malos momentos, donde todos los componentes de la plantilla dan rienda suelta a sus temores o alegrías. Un lugar sagrado, con infinidad de supersticiones y manías.

Papá, cuando sea mayor quiero ser entrenador...

Cuentos para no dormir

Antes de nada, aclarar una cosa. Esto es un cuento y sólo un cuento, cualquier parecido con la realidad es pura ficción.

- Papá, cuando sea mayor quiero ser entrenador como tú, ¿qué tengo que hacer?
El padre mira a su hijo, sonríe y le cuenta un cuento...

Como triunfar en un mundo de mentiras y egos.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Blanco y en botella

Bill Gates

Estos días vi en la red un hipotético discurso que se le atribuye a Bill Gates dado en el instituto donde  curso sus estudios. Y simplemente me impacto lo claro y sencillo de estas palabras. Así como las pequeñas dosis de verdad que contenían dichas reglas. Quiero aclarar que digo hipotético, porque en la red hay demasiadas cosas que no son lo que parecen. 
Y como siempre digo que el deporte en general y mas concretamente el fútbol sala femenino se parece tanto a la vida, pues  blanco y en botella.

martes, 16 de diciembre de 2014

Por quinta vez... ¿Y ahora qué?



Durante mi infancia, cuando los jerséis se me iban rompiendo por los codos, mi madre cogía aguja e hilo y los remendaba con amor y destreza, quedando como nuevos durante una buena temporada. Y así, el jersey era cosido y recosido tantas veces como fuera necesario.

Hoy en día priman los valores del consumismo por encima de cualquier otro, se potencia y se valora el "usar y tirar". Cuando algún jersey está ligeramente desgastado, cuando no gusta su color,  o cuando ese jersey resalta los defectos de uno, rápidamente se tira a la basura y se compra otro nuevo. ¿Cuántos jerséis tirados a la basura sin un mínimo de consideración y respeto?

sábado, 13 de diciembre de 2014

Empieza el casting para "I PLAYED WITH A ZOMBIE"

I PLAYED WITH A ZOMBIE
Como empiezo a estar poco lúcido para escribir algo complejo y complicado, y como además, últimamente estoy teniendo algún tipo de espejismo que me hace ver a todas horas, zombies, vampiros y todo tipo de monstruos… Me he dicho a mi mismo, y de manera inocente… ¿Por qué no empezar un casting para una nueva serie de terror/comedia

Y wuala, dicho y hecho... Desde aquí nos lanzamos a por el casting para la Primera Temporada de "I PLAYED WITH A ZOMBIE" 

viernes, 12 de diciembre de 2014

ABRACADABRA

Los entrenadores debemos hacer magia todos los días

Cuando pienso que los entrenadores debemos hacer magia todos los días y que debemos inventar nuevos trucos, no me refiero a ese truco de magia negra que se puede escuchar tantas veces de: “Mi entrenador es capaz de conseguir que un entrenamiento de una hora te parezca una eternidad” 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Hincar codos!!

Esfuerzo, sudor y entrenamiento no pueden ir nunca separados
A menudo tendemos a confundir conceptos, y ello nos lleva a conclusiones equivocadas. Uno de estos errores es considerar los términos ir a entrenar y entrenar como sinónimos. Lo cierto es que ir a entrenar y entrenar son conceptos evidentemente relacionados, aunque existen diferencias sustanciales entre ellos.

La numeración en las camisetas de fútbol

Como no solo de pan vive el hombre, os dejo un vídeo

Las escogemos, las decimos y las revestimos de intención…

Hay palabras que hieren y otras que curan
Siempre ando enfrascado buscando establecer la mejor relación posible entre el poder de la palabra y los entrenamientos. A veces pienso que incluso abuso de este recurso y que, no pocas veces, se ha convertido en la excusa perfecta para aquellos que quieren criticar mi labor como entrenador.

martes, 9 de diciembre de 2014

Personalmente, lograrlo me seduce mucho

Debemos ser capaces de educar en las formas

En estos últimos días, después de observar y analizar mucho, he pensado incorporar algunas nuevas premisas en las sesiones de entrenamientos que realizo con los grupos más jóvenes del club. Entrenamientos que un poco de broma, dentro de la casa llaman "Personal trainer"

viernes, 5 de diciembre de 2014

Entrenador@s bajo el síndrome de “Wendy”

Síndrome de Wendy
CONTINUACIÓN POST ANTERIOR

Es importante señalar que el síndrome de Peter Pan provoca otra actitud, el llamado síndrome de Wendy. Es decir, una actitud de resignación que suelen adoptar los entrenador@s que tienen a algún Peter Pan como jugador.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Jugador@s bajo el síndrome de “Peter Pan”


Es tan cómodo ser menor de edad
No quiero ir al colegio y aprender cosas serias. Nadie me atrapará, señora mía, y hará de mí un hombre. Quiero ser siempre un niño y divertirme”. James M. Barrie escribió estas palabras en ‘Peter Pan o el niño que no quiere crecer’

Al alcanzar una determinada edad cronológica una persona adquiere la mayoría de edad. Llegada a esta edad se le supone cierta madurez, tanto física como intelectual, y se le presume capacidad de obrar haciéndose responsable de sus actos. Con la mayoría de edad se adquieren automáticamente ciertos derechos y también, ver letra pequeña del contrato, ciertas obligaciones.

Según el filósofo alemán Immanuel Kant, la mayoría de edad no se adquiere al cumplir una determinada edad cronológica, sino que supone una decisión. La persona libremente elige ser mayor de edad. Y puesto que se trata de una elección, hay quien decide serlo y hay quien opta por no serlo.  También escribe Kant: “la pereza y la cobardía son las causas de porque tantas personas permanecen de por vida comportándose como menores de edad

¡Es tan cómodo ser menor de edad! Es por ello que cada día tenemos mas jugador@s Peter Pan, irresponsables, rebeldes, arrogantes, narcisistas,…

Jugador@s Peter Pan
Cuando los jugador@s tiene miedo a asumir compromisos y responsabilidades, echan la culpa a los demás de sus fracasos, rechazan el esfuerzo, tiene poca resistencia a la frustración y se centra en la búsqueda obsesiva del placer individual, entonces se puede decir —por lo general— que están sufriendo el síndrome de Peter Pan.

Cada jugador-a es responsable de su minoría de edad. Responsable de sus elecciones o de la falta de ellas. Responsable de su pereza. Responsable de su cobardía. 
Puesto que no hay más alto precio que aquel que se paga atrasado, ya que se tendrá que abonar con intereses.

Es fácil confundir el valor con la temeridad, es fácil disfrazar la cobardía de rebeldía, es fácil esconder la pereza entre las sábanas de la comodidad, pero el verdadero valor, el auténtico peaje que hay que pagar en el tránsito a la madurez, se encuentra en el hecho de asumir la libertad de uso de la propia razón. Yo soy yo y mis decisiones, aunque me pese.

CONTINUARA...

Si nuestra relación no fuese buena...

Tan importante es la tarea como la relación
Hoy, como no ando excesivamente inspirado os dejo un post sobre un estudio que leí hace tiempo. Las reflexiones extraídas en este estudio son fácilmente extrapolables al contexto deportivo.

"La parábola del delfín", es una interesante historia narrada por George Bateson, uno de los padres de la programación neurolingüística, que recoge las observaciones realizadas por él mientras estudiaba el proceso de entrenamiento de unos delfines en Hawai. 

Bateson observó durante varios meses como los entrenadores enseñaban a los delfines los trucos que debían realizar durante el espectáculo. El “entrenamiento” comenzaba cuando el animal hacía algo inusual, como por ejemplo saltar fuera del agua, tras lo cual los entrenadores hacían sonar su silbato y premiaban al delfín con un pescado. Cada vez que el delfín repetía esa acción el entrenador hacía sonar su silbato y premiaba nuevamente al animal. Pronto el delfín aprendió que esa conducta le aseguraba un premio y por tanto la repetía con asiduidad.

Al día siguiente el delfín volvió a repetir su salto esperando obtener su pescado, pero esta vez no sucedió nada. El animal repitió su salto varias veces hasta que aburrido desiste en sus saltos y realiza una acción diferente, por ejemplo un giro. Inmediatamente el atento entrenador hace sonar su silbato y premia al delfín por este nuevo movimiento. Así, el equipo de entrenadores solo premia las piruetas nuevas
Esta pauta de funcionamiento, indica Bateson, se repitió durante dos semanas. El delfín intenta repetir el movimiento del día anterior esperando su pescado, y como no sucede nada realiza un movimiento distinto que, inmediatamente es reconocido (silbato) y premiado (pescado).

Esta situación resulta durante los primeros días algo desconcertante para el animal, hasta que finalmente descubre la “lógica” del juego: sólo se premian los movimientos diferentes. Bateson cuenta que el decimoquinto día de su entrenamiento el delfín realizó un espectáculo tan extraordinario que parecía haberse vuelto loco. El animal empezó a realizar continuos movimientos diferentes realizando varias piruetas no observadas con anterioridad con otros delfines. Finalmente había “aprendido” no sólo a realizar nuevas conductas, sino que había comprendido las reglas sobre cómo y cuándo producirlas.

Uno de los puntos importantes que recoge Bateson en sus observaciones es que, durante las dos semanas del entrenamiento, observó como el entrenador arrojaba pescado al delfín sin motivo aparente. 
Preguntado el entrenador por esta cuestión le informó: “Esto lo hago para mantener mi relación con él. Si nuestra relación no fuese buena, el delfín no se molestaría en aprender nada.”

Algunas de las conclusiones que se extraen del estudio de Bateson son: En este caso el objetivo de los entrenadores no es que el delfín aprenda a hacer tal o cual pirueta, su objetivo es mucho más ambicioso: Pretenden que el animal sea creativo, que innove.

Tan importante es la tarea (movimiento nuevo) como la relación. Que el delfín esté interesado en participar en el “juego” depende de que la relación entre ambos sea positiva.

Lo que los entrenadores pretenden es que el delfín aprenda a aprender, que comprenda las “reglas del juego”. No importa la dificultad de la pirueta realizada, sino la innovación, el hacer algo distinto. Se fomenta la iniciativa y la originalidad.

En este proceso de aprendizaje, el delfín recibe información (el sonido del silbato le indica que es lo que ha hecho bien) y refuerzo (pescado). Así el animal entiende cuando hace algo esperado.

Finalmente, no se utiliza ningún tipo de castigo para corregir conductas. Es decir, mientras que el animal no hace movimientos nuevos o mientras se empeña en repetir los aprendidos el día anterior, no se le aplica ningún castigo (no se le ofrece pescado podrido), sencillamente no se le presta atención.

Si comparásemos la “sesión de entrenamiento del delfín” con nuestro trabajo como entrenadores…

¿Cuál es nuestra intención como entrenadores? ¿Les decimos a los jugadores la “pirueta” que tienen que aprender o les dejamos margen para que muestren su creatividad?

¿Cuidamos la relación de la misma manera que atendemos la tarea?

¿Tenemos tiempo de “dejar caer” algunos pescados fuera de nuestro tiempo de entrenamiento para cuidar la relación? 

¿Posibilitamos, buscamos la iniciativa de nuestros jugadores?

¿Abusamos del pescado podrido para corregir los comportamientos no deseados aún a cambio de sacrificar la relación y que "nuestros jugadores" desistan por el interés de aprender?


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Pon un Top Chef en tu equipo

Top Chef
Los programas de cocina se han adueñado de la programación de televisión, por tanto que mejor que aprender a elaborar los menús de entrenamiento con los mejores chef de cocina del mundo.

Igual que la comida, los entrenamientos deben ser sanos y sabrosos a la vez, es decir, deben satisfacer las necesidades del equipo y de las jugadoras.

Para hacer un buen “menú de entrenamiento” los ingredientes son fundamentales: hay que utilizar una buena dosis de vocación, conocimiento y un buen puñado de entusiasmo. 

Para ser un buen entrenador no es necesario ser Ferran Adrià, Massimo Bottura o Katie Button. Pero sí que es conveniente tener su actitud para replantearse lo establecido y buscar nuevas maneras de hacer las cosas. Los entrenadores debemos estar siempre dispuestos a replantearnos nuestros métodos, analizarlos, evaluarlos y ver qué se puede mejorar, qué da mejores resultados y en qué situaciones lo hace.

Hay entrenadores que por convicción o por desidia deciden no complicarse la vida y darle a sus jugadores solo aquello que les gusta. Pero no podemos alimentarnos exclusivamente de patatas fritas y hamburguesas, debemos comer de todo, y de una manera equilibrada. Lo mismo sucede en nuestros equipos: no podemos  utilizar un solo recurso, ya sea Integrado, analítico, físico, táctico, técnico o cualquier otro: en la variedad de recursos reside la clave del éxito.


Una buena forma de preparar los entrenamientos puede ser plantearla como un menú:

Menú de entrenamiento
Entrante: Algo ligero, que motive y predisponga a nuestros jugadores para el aprendizaje.

Primer plato: Es el momento álgido, donde se realiza el trabajo del contenido principal.

Segundo plato: Algo más ligero pero que complemente al plato principal.

Postre: Acabar con algo dulce, sabroso, que deje buen sabor de boca y facilite la asimilación de lo trabajado.


Unos buenos entrenamientos, como una alimentación sana, hacen que nos desarrollemos adecuadamente. Igual que sucede cuando uno se alimenta exclusivamente de fast food, estoy convencido que las horas que se dedican al entrenamiento con el único objetivo de engullir, es decir, de entrenar sin asimilar ni dar tiempo a digerir esfuerzos y conceptos (eso que algunos confunden erróneamente con reventar  al jugador entre semana), es tiempo perdido. 

A ver si me explico..., igual que sucede con nuestro sistema digestivo, cuando entrenamos también defecamos todo aquello que no somos capaces de asimilar correctamente. Nuestro cuerpo, esa máquina maravillosa, tiene la capacidad de conservar todo aquello que asimila y de repeler todo aquello que no le aporta nada. Lo jodido es que nuestro cuerpo lo defeca en forma de lesiones. 
Cuando lo que engulle nuestro cuerpo es mucho más de lo que puede asimilar, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que los entrenamientos que estamos proporcionando a ese jugador son una verdadera “mierda”

Cuidemos los entrenamientos de nuestros jugadores, de nuestros equipos. Ofrezcamos una dieta digerible, que les permita crecer como deportistas, que les permita mejorar siempre en cualquier lugar, tiempo o contexto... y, si es posible, disfrutar con ello. 

En los entrenamientos, como en la comida, lo importante no es engullir mucho sino asimilar lo que comemos.

lunes, 1 de diciembre de 2014

La tercera medida os la dejo a vosotros.

Los entrenadores debemos disfrazarnos de Galdalf para obrar milagros

Las jóvenes jugadoras suelen refugiarse en  tres pisos muy bien construidos: “NO SÉ, NO ME SALE, NO PUEDO”. Cada vez que entreno de manera personalizada a un grupo reducido de jugadoras jóvenes me encuentro con dichas frases tan recurrentes.

Todo lo que recibe la jugadora desde fuera para su aprendizaje del juego es una frase que les evita responsabilidades: “Eso te lo tiene que enseñar tu entrenador”. En mis tiempos, perdonad que me ponga un poco nostálgico, mandaba otra muy diferente: “Pongo atención en el entrenamiento y sobre todo práctico y me cuido también fuera del entrenamiento” (entreno invisible lo llamábamos antes). 

La responsabilidad de aprender de las jóvenes jugadoras se ha pasado totalmente a los entrenadores, y así tienen la excusa perfecta para no pegar ni golpe fuera del entrenamiento, aun sabiendo que de los 60 minutos del entreno ponen atención 25 minutos como máximo. Y por nada del mundo se te ocurra plantear entrenar más días. Estás loco, ¿cuando van a divertirse las pobres?

Unos de los agujeros más importantes de las jóvenes que empiezan a formar parte de los clubes es su falta de calidad y de entender mínimamente el juego.  En un entrenamiento donde tengan que dar cinco pases y realizar dos movimientos tácticos pueden encontrar más dificultades que en tener que hacer un comentario de texto o resolver una ecuación de segundo grado.

Así no hay quien pueda avanzar. Siguiendo la máxima que viene de su entorno, donde todo lo tenemos que enseñar los entrenadores en 60 minutos de entrenamiento, la única solución que veo es que nos  disfracemos de Galdalf para obrar dichos milagros.

Visto lo visto propongo un plan con diversas medidas:
  1. La primera bien pudiera ser repartir estampitas con las imágenes de "Eva Ortega, Laura Fernández, Eva Manguan, Anita Lujan, Patri Chamorro, Bea Martín, etc". para pegar en las zapatillas de sala con el lema SÍ SE PUEDE o como diría Obama Yes we can.
  2. Obligar que para que puedan ver Hombres y Mujeres y viceversa, Gran Hermano, Adán y Eva y demás joyas de nuestra querida televisión, tenga que tener un balón en los pies.
  3. La tercera medida os la dejo a vosotros